Compartir este artículo en:



Adicción y dependencia de Pokémon Go

Sofía Blanco es una estudiante de 19 años de edad que hace pocos días descargó Pokémon Go en su Smartphone. Su interés en jugarlo se convirtió rápidamente en una necesidad e instaló el juego por otra vía diferente a la tradicional ya que ni siquiera estaba aún disponible en Uruguay. A pesar de no contar con un plan de datos demasiado amplio se dedicó a jugar a cada instante, cada mañana al despertar, camino a la Universidad, incluso durante las clases y, cuando esto no era posible, ni siquiera asistía a los cursos. Como era de esperarse, tanto su plan telefónico como la batería de su celular no duraban demasiado, motivo por el cual Sofía entraba en desesperación al no poder jugar más. Su vida rápidamente se volvió en torno al juego y nada era más importante que poder atrapar a los pokémons apenas pudiera tener acceso a ellos.

adicción y dependencia de Pokémon GoEl mundo de los videojuegos ha alcanzado el siguiente nivel gracias al Pokémon Go, esa nueva aplicación que desde hace varias semanas literalmente se ha apoderado del mundo entero y ya se perfila como la más exitosa entre las diseñadas para dispositivos móviles de todos los tiempos. A cualquier hora y en distintas ubicaciones de nuestra ciudad, ya es bastante común observar grupos de personas atentas a las pantallas de sus celulares y, desde su lanzamiento en Latinoamérica, incluyendo a Uruguay, este panorama se ha hecho habitual.

Hoy por hoy son pocos los que se resisten a probar este juego. Niños y adultos por igual se lanzan a las calles con el objetivo de capturar a todos esos monstruos de bolsillo que se encuentren en su camino, hecho posible gracias a las nuevas funciones de realidad aumentada que están comenzando a rendir sus frutos. Sin duda es una buena opción para divertirse, ¿pero estamos seguros de ello? o por el contrario ¿pasar muchas horas jugando a esta app de realidad aumentada puede convertirse en algún momento en una actividad peligrosa?

La fiebre del Pokémon Go ya es catalogada por muchos especialistas como una adicción. Esta afirmación no puede hacerse sin antes evaluar las consecuencias de jugarlo por largos periodos, aunque basta un simple vistazo a algunas personas para comprobar las señales de que algo no está bien: caminan enfocando la atención en la pantalla de su celular, no miran a los lados cuando van a cruzar la calle, ni siquiera notan a quienes están a su alrededor y se atreven a adentrarse en lugares atípicos o inclusive prohibidos; estas y muchas otras actitudes demuestran que este comportamiento está lejos de ser normal y además puede llegar a causar graves accidentes.

¿Es realmente Pokémon Go una adicción?

Desde el punto de vista estrictamente científico, la respuesta es no, debido que igual que las adicciones a Internet o los videojuegos, esta no es una patología admitida por el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), sin embargo, en muy poco tiempo se ha comprobado que el uso excesivo de esta aplicación podría ocasionar una fuerte dependencia que impulsa a sus usuarios a pasar largas jornadas interactuando con ella y adoptar comportamientos atípicos e inusuales, lo cual puede ser psicológicamente catalogado como una adicción.

En el caso del Pokémon Go, esta adicción es llamada conductual, debido a que la dependencia no es causada por ningún agente físico, es decir, ninguna sustancia que provoque un abuso en su consumo. Así el usuario afectado pasa a tener una interacción demasiado frecuente con el juego, descuida otros quehaceres y comienza a ver perjudicado su bienestar; además, se manifiestan los síntomas de abstinencia al momento de no poder utilizar la aplicación, sintiendo una enorme desesperación y frustración. Todo esto conlleva a la pérdida del interés por otras actividades, así como el descuido hacia las responsabilidades académicas y laborales.

Como es lógico, los niños y adolescentes son especialmente vulnerables a sufrir la adicción al Pokémon Go, en parte por lo novedoso de su sistema de juego y también por la poca supervisión que tendrían de sus padres y representantes. Los jóvenes en edad escolar suelen pasar mucho más tiempo que los adultos interactuando con este tipo de entretenimientos a través de la Internet, los videojuegos y sus teléfonos celulares. Ellos pueden atravesar episodios de irritabilidad cuando no les es posible salir a cazar los pokémons, lo que además podría desencadenar actitudes negativas y problemas de conducta.

Pero tampoco se salvan los adultos de este juego tan adictivo, es el caso de una diputada noruega que también fue pillada atrapando pokemons mientras lo que debería estar haciendo es tomar parte en el debate que se estaba formulando acerca de la defensa de su país.

Por otra parte, tal como la adicción a los videojuegos, Internet y las nuevas tecnologías, las personas afectadas van perdiendo poco a poco la noción certera sobre la realidad. Esto deriva en toma de decisiones poco inteligentes por parte de los usuarios, debido a la percepción errada sobre todo lo que sucede alrededor, lo cual es bastante factible debido al modo de juego; no es de extrañar que un jugador se lance al medio de una calle sin mirar a los lados, o que ingrese a una propiedad privada, o que conduzca un vehículo mientras juega, sólo por no dejar escapar algún objetivo, por ejemplo.

En este mismo sentido, puede ocurrir otro de los sucesos muy comunes en estos casos, como lo son la pérdida del control sobre los gastos que el juego amerite, como pueden serlo aquellos relacionados a la compra de complementos, o sobregiros en la facturación de datos de la línea telefónica, que conlleva a un problema aún mayor: las deudas. La adicción afecta a todos los status, pero el problema económico no les afecta tanto a celebridades, como es el caso de John Mayer que descargó esta aplicación en su móvil y ahora, de forma constante, se dedica a cazar pokemons. Una prueba de su adicción fue la inversión de 14.500 PokéCoins. En la foto inferior vemos un pantallazo o imagen de su móvil de esta inversión compartiéndola en la red social de instagram.

problemas económicos con pokecoins

 

No todo son desventajas ¿que ventajas puede aportar esta app?

Paradójicamente, se pueden rescatar aspectos positivos del Pokémon Go. El más relevante y documentado hasta el momento es aquel por el cual se afirma que este juego ha logrado levantar a los videojugadores menos activos físicamente y los ha hecho salir a recorrer las calles, básicamente a perseguir el mismo entretenimiento que antes tenían sin moverse de un sofá. En este sentido, la actividad física que experimentan los usuarios les ayudaría a mantenerse en forma, e inclusive a combatir la depresión y la ansiedad por parte de aquellas personas afectadas por estas patologías.

Por otra parte otro aspecto positivo es el aumento en la interacción social de los cazadores pokémon. No es extraño encontrar en alguna plaza de la ciudad un grupo de personas reunidas, conversando y riendo juntas mientras intercambian sus experiencias u opiniones sobre el juego. El trabajo colaborativo que promueve la aplicación podría favorecer el fortalecimiento de las relaciones sociales y podría significar también un ejercicio de trabajo en equipo.

En este sentido, ya han sido comprobados muchos casos reales de niños con autismo que, gracias Pokémon Go, han mostrado grandes mejorías en su condición. Tal es el caso de Juan Andrés Casanova, un niño de ocho años de edad que ha aprendido a relacionarse con otros compañeros tras comenzar a utilizar la aplicación, cuando anteriormente no era posible, en ningún momento, que saliera de su habitación debido a que la compañía de cualquier persona que no fuesen sus padres, le causaba fuertes síntomas de ansiedad.

Dependencia a cazar pokémons en Pokémon Go

Al evaluar todos estos aspectos positivos sobre Pokémon Go, podemos afirmar que jugar a esta aplicación de nuestro smartphone no sería del todo contraproducente si se utiliza de forma responsable. Posiblemente Sofía, la protagonista de nuestra historia al comienzo de este artículo, pueda sacar alguna ventaja positiva del juego, pero esto no será posible mientras no logre controlar la compulsión que siente por jugarlo y se deje vencer por la extrema necesidad de salir a la calle, celular en mano, sin ninguna muestra de raciocinio en su mente.

Algunos consejos

Aunque el riesgo de volverse adicto a Pokémon Go es una realidad, también es cierto que no se puede criminalizar al juego cuando la responsabilidad de jugarlo con prudencia corre por cuenta de los propios usuarios. Es por esto que los siguientes consejos permitirán a cualquier jugador mantener el control sobre el juego y así evitar cualquier efecto adverso.

  • Jugar al aire libre en cada oportunidad, de esta manera se pueden obtener los beneficios de moverse por la ciudad, hacer ejercicio físico, conocer y explorar otros lugares.
  • Jugar en grupos que favorezcan el trabajo en equipo y permitan desarrollar las relaciones sociales.
  • Establecer una meta diaria, ya sea de tiempo, de distancia recorrida o de pokémons capturados. De esta manera, al alcanzar ese objetivo definido, la persona sabrá que ya ha jugado lo suficiente durante la jornada.
  • Entender que no es más que un juego, y como tal, no debe ser imprescindible.

 

Psicólogos de Montevideo expertos en adicciones a las nuevas tecnologias 

Autor: © PSIGUIDE